martes, 20 de octubre de 2009

Karma

Sí, definitivamente creo en el Karma.
En mi caso particular (y sí, me vine redundante) no pasa por cuanta maldad yo pueda realizar, y por consiguiente cuánto de esto pueda volver, sino que creo que la crítica tiene un límite.
Y es ahí donde encontramos el Karma.

No todo puede indignarme, no puedo permitirme encontrar algo fastidioso en cada lugar o situació que vivo. Sin embargo, como no suelo escucharme, lo hago y critico, debato, comento. (Porque, vamos, no vayan a creer que mis indignaciones quedan acá, por supuesto son charladas en mi grupo de amigos, novio, etc.)

Entonces, de pronto me parece que tal vez hay un límite, y todo vuelve. No en forma de críticas, claro. Pero sí podríamos verlo en pequeñas grandes desgracias que me van sucediendo cuando ese límite está cerca...

Prender la compu y que no reaccione nunca más, es un ejemplo. O que siendo Miércoles, el técnico te diga que hasta el sábado le resulta imposible pasar por tu casa, o estar a menos de una semana de una fiesta de casamiento y que el cutis haya decidido hacer una protesta justo ahora, ahí, donde todos pueden verla. O quizás también llegar muy tarde al laburo un día en que particularmente tenías directiva específica de estar antes, sumándole a esto el tiempo de espera del bondi, más la rendición ante un taxi (que nunca decidió aparecer) hasta la vuelta a las corridas hacia el bondi en cuestión, sacarte siete en un parcial y ver del otro lado de la hoja un ocho tachado...en fin, pequeñas grandes desgracias que te mejoran el humor día a día (?)

Digamos que debería dejarme de joder un poco y parar con todo esto, porque lo que más me asusta es que todavía no me pegué ningún golpe importante...y seguro seguro es lo próximo en la lista...

Pero la verdad? no me importa...si ven que no aparezco nunca más, ya saben...

lunes, 5 de octubre de 2009

Silencio por favor!

Finalizado mi desperfecto técnico, estoy aquí nuevamente, con toda la furia que me caracteriza.

He estado frecuentando, afortunadamente (tampoco es que nos vamos a quejar por todo. O sí. Pero no por ésto) cines. Estuve mirando, por supuesto, varias películas, y (desgraciadamente) coexistiendo con un sin fin de variedades conductuales (?), observando (o padeciendo, para decirlo más apropiadamente) un tipo de persona que llega a exasperarme:

¿Qué onda con el idiota, el taradito mental, el molesto por naturaleza, que no hace silencio en el cine?? ¿Qué pasa con esta gente del carajo que no entendió que no está en el living de su casa, que somos muchos, que queremos escuchar LA PELÍCULA y no sus comentarios acerca de la misma? ¿Cuán chiquita tiene que ser la mente de este estúpido ser, para pensar que alguien va a poder reirse de un chiste que diga, cuando no es momento, ni por asomo?

Si a eso le sumamos:
Los adolescentes excitados que van al cine por primera vez.
Los pochoclos y sus bolsas mega ruidosas (Qué onda con ésto? no había un papel más insoportable para usar?)
La asquersa manía de la gente de cada vez querer comer más cosas dentro del cine. Chicos, dejemonos de joder, vinimos a ver una película, andate a cenar a otra parte, no me cortes la pizza al lado mio, no me manches con tu mayonesa, ni me revolees las papas pai de tu asqueroso pancho recalentado.
El nabo que se mueve toda la película y te patea el respaldo.
La boluda que se acomoda, todo el tiempo, no encuentra una sola posición que pueda conservar.
El que no apaga el celular, o, mínimamente le saca el volumen.
El que llega tarde y se para en el medio de la sala a chequear sus asientos.


Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaayyyyyyy me enervan!!!!!!





Chicos, un poco de respeto, la puta madre que los parió!

lunes, 28 de septiembre de 2009

Be right Back

chicos ando con algunos problemitas técnicos

Y nada me fastidia más que las cosas que no andan bien.

(Bueno, varias cosas también me fastidian, pero eso ya lo saben)



Ya estaré volviendo.
a no desesperar(????) (pobre, nadie la esperaba!)

lunes, 21 de septiembre de 2009

NOT singing in the rain

Porque hay cosas que me quedan atragantadas, por más que esta primavera venga a tratar de disuadir toda mi indignación...
Nada es más fuerte que el poder de furia que me invade cuando me indigno, y es por eso, que aunque ahora este soleado y caluroso, yo no me olvido que la semana pasada me estaba mojando y re cagando de frío por un clima que no se sabe ubicar en tiempo y espacio...
Pero esta vez no voy a ensañarme con la lluvia en sí, sino con algo que es peor: Los Garcas de la Lluvia. Así, tal cual como lo leen...

Porque, desde ya te digo, todo bien con que te pinte usar paraguas para protegerte de la lluvia (no lo comparto, pero, lo respeto).
Ahora bien, pedazo de egoísta, desubicado mental. Si ya tenés el paraguas que te resguarda de las enormes e incesantes gotas que caen desde el cielo, yo me pregunto:

¿por qué mierda no te corrés de abajo de los techitos? ¿Sos bobito? ¿No ves que hay gente que no usa paraguas, por diversos motivos, por ejemplo...medir un metro y medio y saber que el paraguas en cuestión te quita la poca perspectiva de vista que normalmente tenés y preferis re contra mojarte que ir chocándote con la gente y pidiendo perdón de manera reiterada?


Por qué no te dejás de monopolizar recursos y te corres de una puta vez, que me estás haciendo mojar, y no, yo no tengo paraguas...







forros, definitivamente son todos forros...

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Llamado a la solidaridad

Chicos, si ven por ahí mis ganas de ir al Gimnasio me las mandan??
Porque de verdad las estoy buscando hace días y sin embargo no logro que aparezcan por ningún lado.
Las estoy necesitando, encarecidamente...



Y, de verdad, es de suma urgencia dar con su paradero.



Desde ya, muchísimas gracias (?)




....



[me indigna cuando soy tan pero tan fiaca. Una verguenza.]

martes, 8 de septiembre de 2009

Tan esperado Septiembre

A nadie le gusta que le roben cosas, que se las saquen justo cuando están delante de sus ojos, casi tan cerca que ya pueden ser tocadas, sentidas, percibidas e incluso aprovechadas.

Y tenerlas tan cerca para que luego se borren de un plumazo, casi como si nunca hubieran estado, es más molesto aún que no haberlas tenido nunca.

Es por esto que considero y anuncio, mediante este solemnte acto, que Septiembre me las va a pagar, porque, de hecho, me las debe.

¿Se enoja con un mes? ¿A esto llegamos? ¿Tan mal está?
Sí, sí y sí, a los tres interrogantes, respondo afirmativamente.
Sí, me enojo con Septiembre
Sí, llegué a esto, se sabía que iba a pasar.
Sí, era obvio igual.

Septiembre es el mes que promete. En mi caso es el ticket que me aleja del maldito invierno, al cual odio con todo mi pequeño ser. Septiembre es ese mes que se supone que nos proporciona un solcito que ya comienza a calentar, un cielo casi azul, que levanta el ánimo del peor de los pesimistas. Septiembre es un mes que genera ganas de estar mejor, de ponerse bien, de empezar a cuidarse un poco ( de largar los postres, básicamente), es aquel gran mes donde las camperas de abrigo se archivan en el fondo del placard, y las camperitas y sacos livianitos forman parte de nuestra nueva rutina. Es incluso el glorioso mes en el cual el calor de pronto hace que no sientas TANTO hambre, de manera constante, entonces te permite de alguna forma, no arrazar vorazmente cada comida. Es eso y muchísimas cosas más.

entonces yo me pregunto:

¿Qué carajo te pasa Septiembre? cómo vas a venir con esta asquerosa, fría y lluviosa ola polar??
Qué estamos todos locos?? Así tratás a los que te queremos, y a quienes te esperamos, año a año.

Me defraudás, Septiembre


Te me cagaste de risa en la cara.








[Y te lo digo, ya vas a ver. Cuando , ahora que esta permitido, todos te digamos "Setiembre" y te sientas como el doctor, cuando le dicen "dotor". Te va a doler, lo se, lo se.]

jueves, 3 de septiembre de 2009

Te escuchamos...siempre ¬¬

Hoy descubrí otra cosa que me rompe soberanamente las pelotas. Y sí, así, de una.
Creo que ya lo sabía, pero de manera inconciente, como esos ruidos que no terminás de notar hasta que te están quemando el cerebro, ese zumbido que no percibías, hasta que de pronto se apaga.

Hoy finalmente reparé en las personas que hablan fuerte. Me molestan las personas que hablan fuerte. (Ojo, hagámos un paréntesis...como el que ya hice, claro. Para decir que por supuesto, jamás una indignación en mi vida estará relacionada con una discapacidad real. Quiero decir con ésto: si tenés una deficiencia auditiva, en ningún momento se me ocurriría sentirme fastidiada por vos. Para nada.)

Pero todos bien sabemos que estan estas personas que alardean. Siempre, completamente... uno no logra descubrir bien acerca de qué, ya que no percibe nada admirable acerca del personaje en cuestión. Lo que sí se nota, a distancia es que le encanta ser escuchado. Por vos, que no te interesa en lo más mínimo la vida de él/ella. Que en ningún momento pretendías enterarte de nada de nada de nada. Que, posiblemente, prefieras el silencio para reanudar tu lectura, tus pensamientos, o la nada misma.

Y no vas a poder.

Porque este nabo monumental está ahí, hablando bien fuerte sobre sus vivencias más comunes, y sus más patéticas rutinas. Así como también relata sus opiniones, sus logros, y sus más preciadas pertenencias. Gente que no conoce el concepto de privacidad, de hecho, no le interesa para nada. ¿Para qué mantener en privado todo lo que tiene que ver con él, que es tan pero tan genial?

Por supuesto, esta gente viene de varias maneras. Podemos escuchar a estos especímenes, hablando con un amigo y/o conocido, quien (pobre) quiere quedar sordo, allí sin más, porque, claro, está escuchando todo MUCHO más de cerca.

Encontramos también al langa, que cancherea con la camarera/o, tratando de pegar uno de los 45 chistes que, casi gritando tiró, y que a nadie le causaron gracia.

El que habla con su hijo como si fuera mejor padre que todos los padres juntos, y siente que debe, de alguna manera, predicar su saber, es por eso que casi le grita al niño, para hacernos llegar tan sabias palabras a cada uno de nosotros...

El que comenta la película en el cine. Ese si que es un forro con todas las letras. No hay perdón para la persona que habla fuerte en el cine. Quien crea que tiene algo más interesante para decir que lo que sucede en la película, debe morir. Sin más.

Y en mi escala de valores, creo que el que me resulta casi más insoportable es el canchero con celular...por lo general arriba del bondi y con la variable nextel.
Todos, absolutamente todos, participamos de su conversación. Que, hemos aclarado varias veces pero por las dudas repetimos: no nos interesa. Se ríe, como si del otro lado le contaran el mejor chiste del mundo, y relojea a ver si alguien lo esta mirando.
La variante nextel, es el doble de insoportable, básicamente porque escuchamos dos voces altísimas en vez de una. La del boludo que está del otro lado, y la del individuo que no sabe hablar como con un teléfono normal, y todavía la flashea con tener un walkie talkie. Además, para nuestro placer, le sumamos el bip bip ( que las pelotas es el sonido del exito), y así terminamos de pasar un hermoso momento.


CUANTO LOS ODIOOOOOOOOO MIERDASSSSSSS!!!!





[Estoy un poco hormonal hoy, desde ya, sepan disculpar...]