chicos ando con algunos problemitas técnicos
Y nada me fastidia más que las cosas que no andan bien.
(Bueno, varias cosas también me fastidian, pero eso ya lo saben)
Ya estaré volviendo.
a no desesperar(????) (pobre, nadie la esperaba!)
lunes, 28 de septiembre de 2009
lunes, 21 de septiembre de 2009
NOT singing in the rain
Porque hay cosas que me quedan atragantadas, por más que esta primavera venga a tratar de disuadir toda mi indignación...
Nada es más fuerte que el poder de furia que me invade cuando me indigno, y es por eso, que aunque ahora este soleado y caluroso, yo no me olvido que la semana pasada me estaba mojando y re cagando de frío por un clima que no se sabe ubicar en tiempo y espacio...
Pero esta vez no voy a ensañarme con la lluvia en sí, sino con algo que es peor: Los Garcas de la Lluvia. Así, tal cual como lo leen...
Porque, desde ya te digo, todo bien con que te pinte usar paraguas para protegerte de la lluvia (no lo comparto, pero, lo respeto).
Ahora bien, pedazo de egoísta, desubicado mental. Si ya tenés el paraguas que te resguarda de las enormes e incesantes gotas que caen desde el cielo, yo me pregunto:
¿por qué mierda no te corrés de abajo de los techitos? ¿Sos bobito? ¿No ves que hay gente que no usa paraguas, por diversos motivos, por ejemplo...medir un metro y medio y saber que el paraguas en cuestión te quita la poca perspectiva de vista que normalmente tenés y preferis re contra mojarte que ir chocándote con la gente y pidiendo perdón de manera reiterada?
Por qué no te dejás de monopolizar recursos y te corres de una puta vez, que me estás haciendo mojar, y no, yo no tengo paraguas...
forros, definitivamente son todos forros...
Nada es más fuerte que el poder de furia que me invade cuando me indigno, y es por eso, que aunque ahora este soleado y caluroso, yo no me olvido que la semana pasada me estaba mojando y re cagando de frío por un clima que no se sabe ubicar en tiempo y espacio...
Pero esta vez no voy a ensañarme con la lluvia en sí, sino con algo que es peor: Los Garcas de la Lluvia. Así, tal cual como lo leen...
Porque, desde ya te digo, todo bien con que te pinte usar paraguas para protegerte de la lluvia (no lo comparto, pero, lo respeto).
Ahora bien, pedazo de egoísta, desubicado mental. Si ya tenés el paraguas que te resguarda de las enormes e incesantes gotas que caen desde el cielo, yo me pregunto:
¿por qué mierda no te corrés de abajo de los techitos? ¿Sos bobito? ¿No ves que hay gente que no usa paraguas, por diversos motivos, por ejemplo...medir un metro y medio y saber que el paraguas en cuestión te quita la poca perspectiva de vista que normalmente tenés y preferis re contra mojarte que ir chocándote con la gente y pidiendo perdón de manera reiterada?
Por qué no te dejás de monopolizar recursos y te corres de una puta vez, que me estás haciendo mojar, y no, yo no tengo paraguas...
forros, definitivamente son todos forros...
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Llamado a la solidaridad
Chicos, si ven por ahí mis ganas de ir al Gimnasio me las mandan??
Porque de verdad las estoy buscando hace días y sin embargo no logro que aparezcan por ningún lado.
Las estoy necesitando, encarecidamente...
Y, de verdad, es de suma urgencia dar con su paradero.
Desde ya, muchísimas gracias (?)
....
[me indigna cuando soy tan pero tan fiaca. Una verguenza.]
Porque de verdad las estoy buscando hace días y sin embargo no logro que aparezcan por ningún lado.
Las estoy necesitando, encarecidamente...
Y, de verdad, es de suma urgencia dar con su paradero.
Desde ya, muchísimas gracias (?)
....
[me indigna cuando soy tan pero tan fiaca. Una verguenza.]
martes, 8 de septiembre de 2009
Tan esperado Septiembre
A nadie le gusta que le roben cosas, que se las saquen justo cuando están delante de sus ojos, casi tan cerca que ya pueden ser tocadas, sentidas, percibidas e incluso aprovechadas.
Y tenerlas tan cerca para que luego se borren de un plumazo, casi como si nunca hubieran estado, es más molesto aún que no haberlas tenido nunca.
Es por esto que considero y anuncio, mediante este solemnte acto, que Septiembre me las va a pagar, porque, de hecho, me las debe.
¿Se enoja con un mes? ¿A esto llegamos? ¿Tan mal está?
Sí, sí y sí, a los tres interrogantes, respondo afirmativamente.
Sí, me enojo con Septiembre
Sí, llegué a esto, se sabía que iba a pasar.
Sí, era obvio igual.
Septiembre es el mes que promete. En mi caso es el ticket que me aleja del maldito invierno, al cual odio con todo mi pequeño ser. Septiembre es ese mes que se supone que nos proporciona un solcito que ya comienza a calentar, un cielo casi azul, que levanta el ánimo del peor de los pesimistas. Septiembre es un mes que genera ganas de estar mejor, de ponerse bien, de empezar a cuidarse un poco ( de largar los postres, básicamente), es aquel gran mes donde las camperas de abrigo se archivan en el fondo del placard, y las camperitas y sacos livianitos forman parte de nuestra nueva rutina. Es incluso el glorioso mes en el cual el calor de pronto hace que no sientas TANTO hambre, de manera constante, entonces te permite de alguna forma, no arrazar vorazmente cada comida. Es eso y muchísimas cosas más.
entonces yo me pregunto:
¿Qué carajo te pasa Septiembre? cómo vas a venir con esta asquerosa, fría y lluviosa ola polar??
Qué estamos todos locos?? Así tratás a los que te queremos, y a quienes te esperamos, año a año.
Me defraudás, Septiembre
Te me cagaste de risa en la cara.
[Y te lo digo, ya vas a ver. Cuando , ahora que esta permitido, todos te digamos "Setiembre" y te sientas como el doctor, cuando le dicen "dotor". Te va a doler, lo se, lo se.]
Y tenerlas tan cerca para que luego se borren de un plumazo, casi como si nunca hubieran estado, es más molesto aún que no haberlas tenido nunca.
Es por esto que considero y anuncio, mediante este solemnte acto, que Septiembre me las va a pagar, porque, de hecho, me las debe.
¿Se enoja con un mes? ¿A esto llegamos? ¿Tan mal está?
Sí, sí y sí, a los tres interrogantes, respondo afirmativamente.
Sí, me enojo con Septiembre
Sí, llegué a esto, se sabía que iba a pasar.
Sí, era obvio igual.
Septiembre es el mes que promete. En mi caso es el ticket que me aleja del maldito invierno, al cual odio con todo mi pequeño ser. Septiembre es ese mes que se supone que nos proporciona un solcito que ya comienza a calentar, un cielo casi azul, que levanta el ánimo del peor de los pesimistas. Septiembre es un mes que genera ganas de estar mejor, de ponerse bien, de empezar a cuidarse un poco ( de largar los postres, básicamente), es aquel gran mes donde las camperas de abrigo se archivan en el fondo del placard, y las camperitas y sacos livianitos forman parte de nuestra nueva rutina. Es incluso el glorioso mes en el cual el calor de pronto hace que no sientas TANTO hambre, de manera constante, entonces te permite de alguna forma, no arrazar vorazmente cada comida. Es eso y muchísimas cosas más.
entonces yo me pregunto:
¿Qué carajo te pasa Septiembre? cómo vas a venir con esta asquerosa, fría y lluviosa ola polar??
Qué estamos todos locos?? Así tratás a los que te queremos, y a quienes te esperamos, año a año.
Me defraudás, Septiembre
Te me cagaste de risa en la cara.
[Y te lo digo, ya vas a ver. Cuando , ahora que esta permitido, todos te digamos "Setiembre" y te sientas como el doctor, cuando le dicen "dotor". Te va a doler, lo se, lo se.]
jueves, 3 de septiembre de 2009
Te escuchamos...siempre ¬¬
Hoy descubrí otra cosa que me rompe soberanamente las pelotas. Y sí, así, de una.
Creo que ya lo sabía, pero de manera inconciente, como esos ruidos que no terminás de notar hasta que te están quemando el cerebro, ese zumbido que no percibías, hasta que de pronto se apaga.
Hoy finalmente reparé en las personas que hablan fuerte. Me molestan las personas que hablan fuerte. (Ojo, hagámos un paréntesis...como el que ya hice, claro. Para decir que por supuesto, jamás una indignación en mi vida estará relacionada con una discapacidad real. Quiero decir con ésto: si tenés una deficiencia auditiva, en ningún momento se me ocurriría sentirme fastidiada por vos. Para nada.)
Pero todos bien sabemos que estan estas personas que alardean. Siempre, completamente... uno no logra descubrir bien acerca de qué, ya que no percibe nada admirable acerca del personaje en cuestión. Lo que sí se nota, a distancia es que le encanta ser escuchado. Por vos, que no te interesa en lo más mínimo la vida de él/ella. Que en ningún momento pretendías enterarte de nada de nada de nada. Que, posiblemente, prefieras el silencio para reanudar tu lectura, tus pensamientos, o la nada misma.
Y no vas a poder.
Porque este nabo monumental está ahí, hablando bien fuerte sobre sus vivencias más comunes, y sus más patéticas rutinas. Así como también relata sus opiniones, sus logros, y sus más preciadas pertenencias. Gente que no conoce el concepto de privacidad, de hecho, no le interesa para nada. ¿Para qué mantener en privado todo lo que tiene que ver con él, que es tan pero tan genial?
Por supuesto, esta gente viene de varias maneras. Podemos escuchar a estos especímenes, hablando con un amigo y/o conocido, quien (pobre) quiere quedar sordo, allí sin más, porque, claro, está escuchando todo MUCHO más de cerca.
Encontramos también al langa, que cancherea con la camarera/o, tratando de pegar uno de los 45 chistes que, casi gritando tiró, y que a nadie le causaron gracia.
El que habla con su hijo como si fuera mejor padre que todos los padres juntos, y siente que debe, de alguna manera, predicar su saber, es por eso que casi le grita al niño, para hacernos llegar tan sabias palabras a cada uno de nosotros...
El que comenta la película en el cine. Ese si que es un forro con todas las letras. No hay perdón para la persona que habla fuerte en el cine. Quien crea que tiene algo más interesante para decir que lo que sucede en la película, debe morir. Sin más.
Y en mi escala de valores, creo que el que me resulta casi más insoportable es el canchero con celular...por lo general arriba del bondi y con la variable nextel.
Todos, absolutamente todos, participamos de su conversación. Que, hemos aclarado varias veces pero por las dudas repetimos: no nos interesa. Se ríe, como si del otro lado le contaran el mejor chiste del mundo, y relojea a ver si alguien lo esta mirando.
La variante nextel, es el doble de insoportable, básicamente porque escuchamos dos voces altísimas en vez de una. La del boludo que está del otro lado, y la del individuo que no sabe hablar como con un teléfono normal, y todavía la flashea con tener un walkie talkie. Además, para nuestro placer, le sumamos el bip bip ( que las pelotas es el sonido del exito), y así terminamos de pasar un hermoso momento.
CUANTO LOS ODIOOOOOOOOO MIERDASSSSSSS!!!!
[Estoy un poco hormonal hoy, desde ya, sepan disculpar...]
Creo que ya lo sabía, pero de manera inconciente, como esos ruidos que no terminás de notar hasta que te están quemando el cerebro, ese zumbido que no percibías, hasta que de pronto se apaga.
Hoy finalmente reparé en las personas que hablan fuerte. Me molestan las personas que hablan fuerte. (Ojo, hagámos un paréntesis...como el que ya hice, claro. Para decir que por supuesto, jamás una indignación en mi vida estará relacionada con una discapacidad real. Quiero decir con ésto: si tenés una deficiencia auditiva, en ningún momento se me ocurriría sentirme fastidiada por vos. Para nada.)
Pero todos bien sabemos que estan estas personas que alardean. Siempre, completamente... uno no logra descubrir bien acerca de qué, ya que no percibe nada admirable acerca del personaje en cuestión. Lo que sí se nota, a distancia es que le encanta ser escuchado. Por vos, que no te interesa en lo más mínimo la vida de él/ella. Que en ningún momento pretendías enterarte de nada de nada de nada. Que, posiblemente, prefieras el silencio para reanudar tu lectura, tus pensamientos, o la nada misma.
Y no vas a poder.
Porque este nabo monumental está ahí, hablando bien fuerte sobre sus vivencias más comunes, y sus más patéticas rutinas. Así como también relata sus opiniones, sus logros, y sus más preciadas pertenencias. Gente que no conoce el concepto de privacidad, de hecho, no le interesa para nada. ¿Para qué mantener en privado todo lo que tiene que ver con él, que es tan pero tan genial?
Por supuesto, esta gente viene de varias maneras. Podemos escuchar a estos especímenes, hablando con un amigo y/o conocido, quien (pobre) quiere quedar sordo, allí sin más, porque, claro, está escuchando todo MUCHO más de cerca.
Encontramos también al langa, que cancherea con la camarera/o, tratando de pegar uno de los 45 chistes que, casi gritando tiró, y que a nadie le causaron gracia.
El que habla con su hijo como si fuera mejor padre que todos los padres juntos, y siente que debe, de alguna manera, predicar su saber, es por eso que casi le grita al niño, para hacernos llegar tan sabias palabras a cada uno de nosotros...
El que comenta la película en el cine. Ese si que es un forro con todas las letras. No hay perdón para la persona que habla fuerte en el cine. Quien crea que tiene algo más interesante para decir que lo que sucede en la película, debe morir. Sin más.
Y en mi escala de valores, creo que el que me resulta casi más insoportable es el canchero con celular...por lo general arriba del bondi y con la variable nextel.
Todos, absolutamente todos, participamos de su conversación. Que, hemos aclarado varias veces pero por las dudas repetimos: no nos interesa. Se ríe, como si del otro lado le contaran el mejor chiste del mundo, y relojea a ver si alguien lo esta mirando.
La variante nextel, es el doble de insoportable, básicamente porque escuchamos dos voces altísimas en vez de una. La del boludo que está del otro lado, y la del individuo que no sabe hablar como con un teléfono normal, y todavía la flashea con tener un walkie talkie. Además, para nuestro placer, le sumamos el bip bip ( que las pelotas es el sonido del exito), y así terminamos de pasar un hermoso momento.
CUANTO LOS ODIOOOOOOOOO MIERDASSSSSSS!!!!
[Estoy un poco hormonal hoy, desde ya, sepan disculpar...]
miércoles, 26 de agosto de 2009
rocky
Ojo porque en este caso, cuando la indignación es con una misma, no deja de tener la misma fuerza que la indignación con un otro quizás hasta desconocido.
Luego de una ardua semana que constó de dos finales complicados y reunión de padres (con el armado de 23 carpetas e informes incluida), más la operación de una de mis mejores amigas, me encontraba yo demacrada, pero feliz: todo finalmente había concluido, y los resultados habian sido, afortunadamente, muy buenos.
Cualquier plan que se presentara me tendría a mí como partícipe, porque, de verdad quería salir, ver la luz del sol (ok. ver la luna en realidad, pero la otra expresión quedaba mejor). y divertirme un buen rato, sin pensar en nada.
Mi señor novio (al que llamaremos n. a partir de ahora) me invita al cumpleaños de uno de sus mejores amigos, y allí vamos, previa cena por el cumpleaños de su madre.
Vamos, con mucha onda, pero también con mucho mucho MUCHO cansancio. Pero vamos.
El boliche me encuentra indignada...en solo breves instantes yo ya quería matar a todos los borrachos que me chocaban y empujaban sin parar. Digo, quién no ha estado borracho, pero por qué pasarse la noche abriendose camino a los empujones, una cosa es la falta de equilibrio y otra, muy distinta, es la pelotudez extrema.
En un rapto de indignación que incluyo borrachos, empujones, y un innecesario desfile de gatos en tanguita, emprendo mi retirada. n. ofuscado, me sigue. Y ya casi en la puerta me encuentro explicándole por qué tanto fastidio con la situación. Cuento, cada cosa con muchísimo detalle, charlamos, discutimos, y de pronto...
TAC (sí, a mi los golpes me gusta onomatopeyizarlos -?- con tac)
Dolor en el ojo. Profundo, super profundo. De la desesperación comienzo a llorar. No solo del dolor sino de no saber de hecho qué me había pasado. Siento que me sangra, n. lo confirma, pero me dice que era poquito, sigo sin entender qué paso. n corre en busca de hielo, el seguridad se acerca a ofrecerme el servicio de enfermería. Digo que no, y sigo sin entendér qué pasó.
Y claro, pedazo de infeliz, ¿qué va a pasar? La próxima vez no te pares a discutir detrás de una puerta vaivén dentro de un boliche, porque te la van a dar, así, de una. Y no solamente vas a terminar con el ojo en compota, sino que vas a terminar doblemente indignada con vos misma: Por boluda, y sobre todo, porque esta vez no pudiste indignarte con nadie.
(Igual ya estoy bien chicos...una semana de ojo moradito me gané! :S)
Luego de una ardua semana que constó de dos finales complicados y reunión de padres (con el armado de 23 carpetas e informes incluida), más la operación de una de mis mejores amigas, me encontraba yo demacrada, pero feliz: todo finalmente había concluido, y los resultados habian sido, afortunadamente, muy buenos.
Cualquier plan que se presentara me tendría a mí como partícipe, porque, de verdad quería salir, ver la luz del sol (ok. ver la luna en realidad, pero la otra expresión quedaba mejor). y divertirme un buen rato, sin pensar en nada.
Mi señor novio (al que llamaremos n. a partir de ahora) me invita al cumpleaños de uno de sus mejores amigos, y allí vamos, previa cena por el cumpleaños de su madre.
Vamos, con mucha onda, pero también con mucho mucho MUCHO cansancio. Pero vamos.
El boliche me encuentra indignada...en solo breves instantes yo ya quería matar a todos los borrachos que me chocaban y empujaban sin parar. Digo, quién no ha estado borracho, pero por qué pasarse la noche abriendose camino a los empujones, una cosa es la falta de equilibrio y otra, muy distinta, es la pelotudez extrema.
En un rapto de indignación que incluyo borrachos, empujones, y un innecesario desfile de gatos en tanguita, emprendo mi retirada. n. ofuscado, me sigue. Y ya casi en la puerta me encuentro explicándole por qué tanto fastidio con la situación. Cuento, cada cosa con muchísimo detalle, charlamos, discutimos, y de pronto...
TAC (sí, a mi los golpes me gusta onomatopeyizarlos -?- con tac)
Dolor en el ojo. Profundo, super profundo. De la desesperación comienzo a llorar. No solo del dolor sino de no saber de hecho qué me había pasado. Siento que me sangra, n. lo confirma, pero me dice que era poquito, sigo sin entender qué paso. n corre en busca de hielo, el seguridad se acerca a ofrecerme el servicio de enfermería. Digo que no, y sigo sin entendér qué pasó.
Y claro, pedazo de infeliz, ¿qué va a pasar? La próxima vez no te pares a discutir detrás de una puerta vaivén dentro de un boliche, porque te la van a dar, así, de una. Y no solamente vas a terminar con el ojo en compota, sino que vas a terminar doblemente indignada con vos misma: Por boluda, y sobre todo, porque esta vez no pudiste indignarte con nadie.
(Igual ya estoy bien chicos...una semana de ojo moradito me gané! :S)
martes, 18 de agosto de 2009
No me empujes la puta que te parió
¿Qué onda? solo porque mi cartera es grande (bastante en realidad) voy a tener que ligarme todo tipo de empujones y/o golpes de la gente que pretenda cruzarse en mi camino en un lugar x...digamos un boliche?
Digo. ¿Esto significa que tengo que cambiar de cartera? ¿Significa tal vez que puedo seguir puteando y/o mirando mal a cada pelotudo que me lleve por delante? ¿Significa que me van a meter un golpe si sigo con este comportamiento furioso?
O sea. No entiendo por qué la gente no puede esquivar a las personas, y considera que es altamente recomendable, o en su defecto, tolerable, llevar a todo el resto del mundo puesto.
Y no, no me importa si estas borracha/o , yo también lo estuve y no significa que eso me de carta libre para ir empujar a todo el mundo, porque no, los demás no tienen la culpa.
Tampoco me interesa si es la noche más feliz de tu vida, y no podés contener la alegría, yendo de lado a lado, y tirando a todo el que se te cruce. La felicidad, guardatela para vos. No hay que exteriorizar tanto...sino mirala a Silvia Suler (?)
No me interesa si te destrozaron el corazón, y corrés tras la persona que querés (aunque acá puedo conmoverme un poco - solo un poco- y no empujarte una vez que hayas pasado empujándome.)
Digo, gente. Reglas básicas de convivencia: Tu espacio termina donde empieza el mio, y no, no es flexible mediante empujones.
He dicho.
(Sí, terminé con los finales y salí a "romper la noche". Obvio que no podía, ni así, dejar de indignarme. Además, tengo un ojo en compota. Pero eso quedará para un nuevo capítulo.)
Digo. ¿Esto significa que tengo que cambiar de cartera? ¿Significa tal vez que puedo seguir puteando y/o mirando mal a cada pelotudo que me lleve por delante? ¿Significa que me van a meter un golpe si sigo con este comportamiento furioso?
O sea. No entiendo por qué la gente no puede esquivar a las personas, y considera que es altamente recomendable, o en su defecto, tolerable, llevar a todo el resto del mundo puesto.
Y no, no me importa si estas borracha/o , yo también lo estuve y no significa que eso me de carta libre para ir empujar a todo el mundo, porque no, los demás no tienen la culpa.
Tampoco me interesa si es la noche más feliz de tu vida, y no podés contener la alegría, yendo de lado a lado, y tirando a todo el que se te cruce. La felicidad, guardatela para vos. No hay que exteriorizar tanto...sino mirala a Silvia Suler (?)
No me interesa si te destrozaron el corazón, y corrés tras la persona que querés (aunque acá puedo conmoverme un poco - solo un poco- y no empujarte una vez que hayas pasado empujándome.)
Digo, gente. Reglas básicas de convivencia: Tu espacio termina donde empieza el mio, y no, no es flexible mediante empujones.
He dicho.
(Sí, terminé con los finales y salí a "romper la noche". Obvio que no podía, ni así, dejar de indignarme. Además, tengo un ojo en compota. Pero eso quedará para un nuevo capítulo.)
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