martes, 8 de septiembre de 2009

Tan esperado Septiembre

A nadie le gusta que le roben cosas, que se las saquen justo cuando están delante de sus ojos, casi tan cerca que ya pueden ser tocadas, sentidas, percibidas e incluso aprovechadas.

Y tenerlas tan cerca para que luego se borren de un plumazo, casi como si nunca hubieran estado, es más molesto aún que no haberlas tenido nunca.

Es por esto que considero y anuncio, mediante este solemnte acto, que Septiembre me las va a pagar, porque, de hecho, me las debe.

¿Se enoja con un mes? ¿A esto llegamos? ¿Tan mal está?
Sí, sí y sí, a los tres interrogantes, respondo afirmativamente.
Sí, me enojo con Septiembre
Sí, llegué a esto, se sabía que iba a pasar.
Sí, era obvio igual.

Septiembre es el mes que promete. En mi caso es el ticket que me aleja del maldito invierno, al cual odio con todo mi pequeño ser. Septiembre es ese mes que se supone que nos proporciona un solcito que ya comienza a calentar, un cielo casi azul, que levanta el ánimo del peor de los pesimistas. Septiembre es un mes que genera ganas de estar mejor, de ponerse bien, de empezar a cuidarse un poco ( de largar los postres, básicamente), es aquel gran mes donde las camperas de abrigo se archivan en el fondo del placard, y las camperitas y sacos livianitos forman parte de nuestra nueva rutina. Es incluso el glorioso mes en el cual el calor de pronto hace que no sientas TANTO hambre, de manera constante, entonces te permite de alguna forma, no arrazar vorazmente cada comida. Es eso y muchísimas cosas más.

entonces yo me pregunto:

¿Qué carajo te pasa Septiembre? cómo vas a venir con esta asquerosa, fría y lluviosa ola polar??
Qué estamos todos locos?? Así tratás a los que te queremos, y a quienes te esperamos, año a año.

Me defraudás, Septiembre


Te me cagaste de risa en la cara.








[Y te lo digo, ya vas a ver. Cuando , ahora que esta permitido, todos te digamos "Setiembre" y te sientas como el doctor, cuando le dicen "dotor". Te va a doler, lo se, lo se.]

jueves, 3 de septiembre de 2009

Te escuchamos...siempre ¬¬

Hoy descubrí otra cosa que me rompe soberanamente las pelotas. Y sí, así, de una.
Creo que ya lo sabía, pero de manera inconciente, como esos ruidos que no terminás de notar hasta que te están quemando el cerebro, ese zumbido que no percibías, hasta que de pronto se apaga.

Hoy finalmente reparé en las personas que hablan fuerte. Me molestan las personas que hablan fuerte. (Ojo, hagámos un paréntesis...como el que ya hice, claro. Para decir que por supuesto, jamás una indignación en mi vida estará relacionada con una discapacidad real. Quiero decir con ésto: si tenés una deficiencia auditiva, en ningún momento se me ocurriría sentirme fastidiada por vos. Para nada.)

Pero todos bien sabemos que estan estas personas que alardean. Siempre, completamente... uno no logra descubrir bien acerca de qué, ya que no percibe nada admirable acerca del personaje en cuestión. Lo que sí se nota, a distancia es que le encanta ser escuchado. Por vos, que no te interesa en lo más mínimo la vida de él/ella. Que en ningún momento pretendías enterarte de nada de nada de nada. Que, posiblemente, prefieras el silencio para reanudar tu lectura, tus pensamientos, o la nada misma.

Y no vas a poder.

Porque este nabo monumental está ahí, hablando bien fuerte sobre sus vivencias más comunes, y sus más patéticas rutinas. Así como también relata sus opiniones, sus logros, y sus más preciadas pertenencias. Gente que no conoce el concepto de privacidad, de hecho, no le interesa para nada. ¿Para qué mantener en privado todo lo que tiene que ver con él, que es tan pero tan genial?

Por supuesto, esta gente viene de varias maneras. Podemos escuchar a estos especímenes, hablando con un amigo y/o conocido, quien (pobre) quiere quedar sordo, allí sin más, porque, claro, está escuchando todo MUCHO más de cerca.

Encontramos también al langa, que cancherea con la camarera/o, tratando de pegar uno de los 45 chistes que, casi gritando tiró, y que a nadie le causaron gracia.

El que habla con su hijo como si fuera mejor padre que todos los padres juntos, y siente que debe, de alguna manera, predicar su saber, es por eso que casi le grita al niño, para hacernos llegar tan sabias palabras a cada uno de nosotros...

El que comenta la película en el cine. Ese si que es un forro con todas las letras. No hay perdón para la persona que habla fuerte en el cine. Quien crea que tiene algo más interesante para decir que lo que sucede en la película, debe morir. Sin más.

Y en mi escala de valores, creo que el que me resulta casi más insoportable es el canchero con celular...por lo general arriba del bondi y con la variable nextel.
Todos, absolutamente todos, participamos de su conversación. Que, hemos aclarado varias veces pero por las dudas repetimos: no nos interesa. Se ríe, como si del otro lado le contaran el mejor chiste del mundo, y relojea a ver si alguien lo esta mirando.
La variante nextel, es el doble de insoportable, básicamente porque escuchamos dos voces altísimas en vez de una. La del boludo que está del otro lado, y la del individuo que no sabe hablar como con un teléfono normal, y todavía la flashea con tener un walkie talkie. Además, para nuestro placer, le sumamos el bip bip ( que las pelotas es el sonido del exito), y así terminamos de pasar un hermoso momento.


CUANTO LOS ODIOOOOOOOOO MIERDASSSSSSS!!!!





[Estoy un poco hormonal hoy, desde ya, sepan disculpar...]

miércoles, 26 de agosto de 2009

rocky

Ojo porque en este caso, cuando la indignación es con una misma, no deja de tener la misma fuerza que la indignación con un otro quizás hasta desconocido.

Luego de una ardua semana que constó de dos finales complicados y reunión de padres (con el armado de 23 carpetas e informes incluida), más la operación de una de mis mejores amigas, me encontraba yo demacrada, pero feliz: todo finalmente había concluido, y los resultados habian sido, afortunadamente, muy buenos.

Cualquier plan que se presentara me tendría a mí como partícipe, porque, de verdad quería salir, ver la luz del sol (ok. ver la luna en realidad, pero la otra expresión quedaba mejor). y divertirme un buen rato, sin pensar en nada.

Mi señor novio (al que llamaremos n. a partir de ahora) me invita al cumpleaños de uno de sus mejores amigos, y allí vamos, previa cena por el cumpleaños de su madre.

Vamos, con mucha onda, pero también con mucho mucho MUCHO cansancio. Pero vamos.

El boliche me encuentra indignada...en solo breves instantes yo ya quería matar a todos los borrachos que me chocaban y empujaban sin parar. Digo, quién no ha estado borracho, pero por qué pasarse la noche abriendose camino a los empujones, una cosa es la falta de equilibrio y otra, muy distinta, es la pelotudez extrema.

En un rapto de indignación que incluyo borrachos, empujones, y un innecesario desfile de gatos en tanguita, emprendo mi retirada. n. ofuscado, me sigue. Y ya casi en la puerta me encuentro explicándole por qué tanto fastidio con la situación. Cuento, cada cosa con muchísimo detalle, charlamos, discutimos, y de pronto...

TAC (sí, a mi los golpes me gusta onomatopeyizarlos -?- con tac)

Dolor en el ojo. Profundo, super profundo. De la desesperación comienzo a llorar. No solo del dolor sino de no saber de hecho qué me había pasado. Siento que me sangra, n. lo confirma, pero me dice que era poquito, sigo sin entender qué paso. n corre en busca de hielo, el seguridad se acerca a ofrecerme el servicio de enfermería. Digo que no, y sigo sin entendér qué pasó.


Y claro, pedazo de infeliz, ¿qué va a pasar? La próxima vez no te pares a discutir detrás de una puerta vaivén dentro de un boliche, porque te la van a dar, así, de una. Y no solamente vas a terminar con el ojo en compota, sino que vas a terminar doblemente indignada con vos misma: Por boluda, y sobre todo, porque esta vez no pudiste indignarte con nadie.






(Igual ya estoy bien chicos...una semana de ojo moradito me gané! :S)

martes, 18 de agosto de 2009

No me empujes la puta que te parió

¿Qué onda? solo porque mi cartera es grande (bastante en realidad) voy a tener que ligarme todo tipo de empujones y/o golpes de la gente que pretenda cruzarse en mi camino en un lugar x...digamos un boliche?

Digo. ¿Esto significa que tengo que cambiar de cartera? ¿Significa tal vez que puedo seguir puteando y/o mirando mal a cada pelotudo que me lleve por delante? ¿Significa que me van a meter un golpe si sigo con este comportamiento furioso?

O sea. No entiendo por qué la gente no puede esquivar a las personas, y considera que es altamente recomendable, o en su defecto, tolerable, llevar a todo el resto del mundo puesto.

Y no, no me importa si estas borracha/o , yo también lo estuve y no significa que eso me de carta libre para ir empujar a todo el mundo, porque no, los demás no tienen la culpa.
Tampoco me interesa si es la noche más feliz de tu vida, y no podés contener la alegría, yendo de lado a lado, y tirando a todo el que se te cruce. La felicidad, guardatela para vos. No hay que exteriorizar tanto...sino mirala a Silvia Suler (?)
No me interesa si te destrozaron el corazón, y corrés tras la persona que querés (aunque acá puedo conmoverme un poco - solo un poco- y no empujarte una vez que hayas pasado empujándome.)

Digo, gente. Reglas básicas de convivencia: Tu espacio termina donde empieza el mio, y no, no es flexible mediante empujones.

He dicho.







(Sí, terminé con los finales y salí a "romper la noche". Obvio que no podía, ni así, dejar de indignarme. Además, tengo un ojo en compota. Pero eso quedará para un nuevo capítulo.)

jueves, 13 de agosto de 2009

Culpa.

Yo se que nadie lo notó, pero como yo soy una persona culposa, suelo sentir culpa y culparme por diferentes razones, a veces reales, y a veces imaginarias. Y sí, nunca dije que estaba bien.
Entonces en este momento me culpo por no poder escribir tanto como me gustaría aquí, por no leer tanto como me gustaría, otros blogs, y por no comentar, ni aquí ni allí (en el sentido amplio de la palabra -?-)

La cuestión es que nadie me manda a rendir tres finales en dos semanas. Tampoco nadie me obligó, a pasarme un mes boludeando cuando efectivamente, tenía cosas que hacer. Pero bueno, les mentiría si no les dijera que yo laburo absolutamente bajo presión. Lo que sucede es que algunas veces la presión estalla a la mierda, y aquí estoy hoy, preparando lo que me queda del final de biología que rindo mañana. Sabiendo que estoy aquí sentada escribiendo y me falta el sist endócrino, las patologías cromosómicas, y los embarazos con riesgo...


Y almorzar. (nunca dejamos de comer. es ley.)

...la verdad es que me da un poco de culpa.



Quería comentar además, a quien corresponda, que volví a encontrarme con el asqueroso pega mocos del bondi, y por las dudas, para no cagarlo a gritos ni vomitar ahí mismo, me ubiqué de espaldas a él (lo suficientemente lejos como para que mi espalda no sirva de albergue para sus asquerosas mucosidades...)


Bueno.
Eso es todo lo que quería decir. (?)
Me voy a almorzar que tengo que empezar ya a estudiar, la culpa me abruma.

jueves, 6 de agosto de 2009

Un poco de otra cosa

Bueno basta. Paremos un poco, porque hasta yo me estoy cansando de tanta queja junta.
Además, es importante, por un lado hacerles llegar mi enorme felicidad, al poderle haber "ganado" a personal. Ya tengo mi celular nuevo, entonces la gente cuando me llama , de hecho puede comunicarse conmigo. Lo cual es maravilloso, y hace tiempo no me sucedía. (sí, no me sucedía que las personas pudieran comunicarse conmigo. Un servicio especial que Personal provee, día a día.)



Por supuesto no podía actuar de manera normal en ningún aspecto de mi vida. Así que habiendo comprado yo el celular un Viernes, recibo el Martes (importante prestar atención a los días...) un inesperado llamado...

Ring (el teléfono. para que se imaginen toda la escena)
-Hola?
-Si, que tal, Por favor con Indignada?
-Si, ella habla...
-Si que tal, te llamamos de Garbarino (PORQUE NI EN PEDO HAGO OTRO TRAMITE NUNCA MÁS EN PERSONAL)
-Sí, que pasó?
-Queríamos comentarte que desde el viernes tenemos tu DNI acá...si querías venir a buscarlo.

(Hagamos aquí un breve paréntesis: Yo solo tengo DNI, es decir, la cédula la perdí hace muchos años, en un verano, en Gesell, básicamente por gorda. Sí, por gorda. Por antojarme de papas fritas a las 5 de la mañana en medio de una tormenta tremenda. Y efectivamente, salir en busca de ellas. Volví con las papas, pero sin cédula. Nadie sabe por qué llevé la cédula a comprar las papas. Pero ese es otro tema. Así que éste, que me había dejado en Garbarino, es el único documento que me identifica, cabe aclarar entonces, que anduve todo el fin de semana indocumentada por la vida. Patético, lo se)

-Ah...bueno, paso a buscarlo. Gracias.
-No, de nada.


Mucha verguenza al irlo a buscar y fumarme una mirada reprobadora de una de las empleadas. No fue grato.




Pero no me importa, porque tengo un celular que me anda. Y personal no puede conmigo.

sábado, 1 de agosto de 2009

estudiantes estudiantes a estudiar ¬¬

Encima que la carrera que estudio no existe en la Universidad de Bs As, y que por ende para poder realizarla tengo que abonar un considerable monto, mes a mes, me veo obligada, cuatrimestre a cuatrimestre a rendir finales obligatorios...

Sí: OBLIGATORIOS

No importa cuál fue tu rendimiento durante el cuatrimestre,
Si aprobaste la materia raspando o con un nueve y un diez,
Si leiste para cada una de las clases, comentaste, participaste y te mostraste interesada en cada clase o si faltaste a todas y presenciaste solamente los parciales...

No importa cuál haya sido tu desempeño, vas a tener que presentarte a rendir TODA la materia, sin ningún tipo de excepción, frente a profesores que ni siquiera van a tener en cuenta tu historia académica o tu manera de haber laburado en dicha materia...


Yo de verdad no entiendo cuál es la onda de los finales obligatorios... y no, no me digan que el conocimiento integrado es mucho más fructífero que la división de los parciales, que uno puede comprender realmente la materia mediante un aprendizaje total...no, no me digan nada de eso.
Porque ahora que tengo que preparar estos tres, realmente me indigno, y me pregunto para qué me esforcé durante todo el cuatrimestre, si, en definitiva es lo mismo que nada....




(he dicho)